
La idea de esta propuesta surge en 2015 durante un viaje en el río Amazonas. Aunque con otros motivos e inquietudes entonces, este viaje forjó unas ideas ligadas al tiempo suspendido en el río durante las travesías en buques de pasaje y carga. En este tipo de transporte viajan oriundos de Amazonas que habita sus orillas además de otros viajeros ya que es la única vía que conecta estos territorios.
Tras días en el barco, me di cuenta de que ese espacio y ese tiempo extendido en un movimiento y que era compartido con otros pasajeros, se convertía en un espacio creativo, un ambiente de observación diluida e «interacción sugerente». La curiosidad, por tanto, aportaba lugares de encuentro entre los presentes y el río, generando un espacio de diálogo creativo. Es así que este proyecto parte de estas inquietudes y ganas de explorar el río desde el propio río junto con sus pasajeros y habitantes.