El día 2 de febrero de 2020, llegamos a Chivay, un día mágico cuando se celebraba la fiesta local en honor a la virgen de la Candelaria. Danzas, pasacalles, ceremonias en el santuario, comida comunitaria, eso es esta celebración local en Chivay y que a modo de nota etnográfica compartiré brevemente.
Esta tradición, mantiene diferentes clanes en el pueblo, cada clan se une a la procesión desde sus barrios y es así como el ritual comienza a mediodía. A partir de ahí se comparte bebida, tanto chicha como vino dulce, durante horas acompañados de música y danzas, normalmente las mujeres bailan y los hombres tocan música. La colectividad siempre va acompañada de un aro, que es así como llaman a una especie de «totem» donde incluyen todo lo que tienen en la chacra: habas, cebollas, ají, queso, flores decorativas, plátano, uvas, limón, manzana, choclo, membrillo y que llevan consigo para honorar a los Apus y la chacra pidiendo por una buena cosecha. El evento final termina con una fiesta en casa del mayordomo/a elegido entre todxs cada año.
Este año fue la mayordoma, ella misma fue quien nos invitó tanto a mí como al resto de personas del grupo a su casa, donde concluyó la fiesta con una cena colectiva donde se sirvió el plato típico: alpaca con chuño y papa, arroz y choclo.
Muchísimas gracias al pueblo de Chivay por esta mágica invitación que agraderé eternamente.



