
Los ríos danzan, se mueven coreografiándose al compás de los ciclos del agua, una melodía rítmica pero cambiante que forma paisajes fluidos en constante movimiento. Tomando unas imágenes a vista de satélite enfocando al encuentro entre los ríos Tambo, Urubamba y Ucayali se puede ver esos cambios en el paisaje, ilustrado por medio del contorno dibujado del curso de los ríos, que se encuentran de formas diversas como si tuvieran conversaciones disonantes que se armonizan desde su equilibrio natural.
Me paro a pensar en sus infinitas bandas sonoras, esas que les hacen danzar de diferentes modos y hacer que se mantengan vivos y cambiantes, unos paisajes sónicos cargados de sensaciones más allá de lo representable y lo escuchado.