Video tomado en la llegada a Pucallpa en Abril de 2020.
Con la llegada a Pucallpa, un gran puerto fluvial, resuena la utilización del río como un nexo de unión, de accesibilidad. Una carretera flotante, hoy día muy activa y que ha conectado históricamente Pucallpa con el resto de la Amazonía, además de sus carreteras aéreas y asfaltadas. Esta fluidez de movimiento ha hecho de esta ciudad un enclave de intercambio comercial muy activo además de ser uno de los accesos a la selva más transitados.
Entre 1943 y 1970 se suceden una serie de acciones que integraron la selva a la vida nacional de Perú, entre ellas la apertura de la carretera Lima-Pucallpa (1933) que independizó a la selva alta de la selva baja y fomentó la conexión comercial entre Iquitos y Pucallpa.
Los planes de desarrollo de vías para penetrar la selva nacen ya en la época de la colonia en pleno auge del caucho hasta incluso por medio de un plan de «ferrocarril al Oriente» el cual que fue descartado. Estos planes viajan desde esos tiempos y perviven en el ahora. Uno de los mega proyectos de desarrollo que se planea desde hace años es la Hidrovía Amazónica y que busca de algún modo «pavimentar el río Amazonas». Más allá de ser uno de esos ejes clave en las comunicaciones en la selva, este plan busca extender esas relaciones extractivas con la selva Amazónica abriendo aún más la brecha de penetración de los intereses de apropiación de la biodiversidad de estos territorios. COHIDRO (Concesionaria Hidrovía Amazónica S.A.) describe el proyecto como:
«El proyecto Hidrovía Amazónica, es una iniciativa del Estado peruano que considera de interés nacional la necesidad de promover la navegabilidad segura y permanente en la Amazonía peruana, a través de sus cuatro principales ríos, Amazonas, Huallaga, Marañón y Ucayali. De esta manera, se busca promover el desarrollo de la Amazonía peruana facilitando mejores condiciones para el transporte fluvial.
La Hidrovía Amazónica garantizará un canal de navegación seguro y un corredor logístico eficiente y viable las 24 horas los 365 días del año, con una extensión de 2,687 kilómetros a lo largo de los cuatro principales ríos de nuestra Amazonía: Huallaga, Ucayali, Marañón y Amazonas.
La Hidrovía Amazónica centra su aspecto estratégico en la posibilidad de integral la Amazonía al denominado Eje Multimodal Amazonas Norte, que une los departamentos desde Piura hasta Loreto y permite la integración con los países vecinos Ecuador, Colombia y Brasil.» (http://www.cohidro.com.pe/hidrovia-amazonica/)
Esta descripción deja entrever unas intenciones que van más allá de lo descrito. Este plan de actuación sobre el río no tiene en consideración al propio río, el río aquí queda despojado de su derecho a ser, no tiene en consideración su vida ni la vida de sus habitantes, los que dialogan con el cada día, para quienes el río no es un único río sino muchos, ya que el río está en constante cambio y es un agente activo en las relaciones ecosistémicas biodiversas entre lo superficial, lo subterráneo y lo aéreo, entre lo terrenal y acuático, entre el ahora, el pasado y el futuro y conecta mundos a través de diversas cosmovisiones y simbologías que expanden el río que vemos.
Me pregunto qué sentirá el río sobre estos planes. Ampliar la profundidad de su cauce artificialmente es rasgar su «piel», su conexión con lo terrestre y sus formas de vida en la profundidad acuática. Fomentar el tráfico de grandes embarcaciones que por combustión «absorveran» el oxígeno que da vida al río enfermándolo a costa de propósitos de algunos humanos. ¿Qué pasará con el delfín rosado del Amazonas, la nutría gigante de río, el manatí, la yakumana (anaconda gigante guardiana de las aguas del Amazonas? ¿Qué pasará con los materiales contaminantes sumergidos bajo sus sedimentos? ¿Qué pasará con las comunidades originarias que conviven con el río? ¿Cómo se sentirá el río?
La alteración de la dinámica del río y sus afluentes tiene impactos en las dinámicas del río, sus inundaciones, por ejemplo, son necesarias para la vida en la selva. Impactos en la migración de peces, alimento para las poblaciones locales y otros muchos tales como las culturas locales, la pervivencia de prácticas ancestrales y su conexión espiritual con el río Amazonas.
Es cierto que el río Amazonas y todos sus afluentes ha sido y es una de las vías más importantes de comunicación fluvial del mundo, siendo el río más largo y caudaloso, sin embargo los intereses con este proyecto (y otros en la actualidad) van más allá. Existen muchas fuentes que muestran lo que realmente significa al igual que la gran oposición que existe. Sin ir más allá en el análisis, pero sí abordando el tema desde el conocimiento de la investigación llevada a cabo desde la propia Amazonía y remotamente, comparto algunas fuentes diversas sobre el tema.
Referencias:
https://www.efeverde.com/noticias/indigenas-peru-suspension-hidrovia-amazonica/
https://www.pagina12.com.ar/338826-inversion-china-por-otras-vias
http://www.cohidro.com.pe/hidrovia-amazonica/
https://ejatlas.org/conflict/hidrovia-amazonica
Libro «Perfiles Históricos de la Amazonía Peruana Centro de Estudios», JESUS VICTOR SAN ROMAN. Teológicos de la Amazonía Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana IQUITOS 1994