Reflexión desde el origen, Seila Fernández Arconada

La expedición artística hacia el Nevado Mismi sucedió el día 4 de febrero de 2020.

Una de las reflexiones que me llevaban a ir al «origen» del río Amazonas era reflexionar y cuestionar ese punto GPS en la geopolítica global. Durante muchos años, ha existido, y existe, una disputa por descubrir («poseer») el origen del río Amazonas, un río que tiene un status muy importante ya que es el río más largo y caudaloso del mundo además de la cuenca hidrográfica más extensa del planeta.

La colaboración entre entidades diversas de diferentes nacionalidades guiadas por la ciencia ha facilitado la carrera por el «descubrimiento», o mejor dicho, los descubrimientos. A lo largo de la historia han existido varios lugares que se han considerado «orígenes del río Amazonas» dependiendo de lxs investigadores, metodologías, tecnologías y recursos en las expediciones y estudios a lo largo de la historia, más allá de que el río es un ente vivo y su curso y fuentes cambia constantemente, más allá de que el río tenga gran cantidad de afluentes que conforman su cuenca fluvial. Es así que estos «descubrimientos» se encuentran grabados y sellados al paisaje de este lugar para perpetuar las hazañas sucedidas. Un grupo de humanos, con nombre y apellidos son parte de esos textos grabados con sus respectivas banderas a unas placas que nombran la inmensidad de este lugar. La polémica de dónde se encuentra, nace, pasa por, llega se centra en lo superficial (literalmente superficial), varias culturas amazónicas hablan de que este río, visible e invisible, está conformado de tres «ríos», el superficial, el subterráneo y el flotante (las nubes), una reflexión que también exploraré a lo largo del camino y que menciono para ilustrar un ejemplo de otro punto de vista sobre la inmensidad de este cuerpo de agua.

Río (n): corriente de agua continua y más o menos caudalosa que va a desembocar en otra, en un lago o en el mar.

El lenguaje ha categorizado y categoriza toda la realidad, incluyendo los seres vivos como el río, un inmenso ecosistema de relaciones simbióticas que son por ser «entre», una de esas relaciones infinitas por ser agua.

Agua (n): liquido trasparente, inodoro e incoloro en estado puro cuyas moleculas están formadas por dos átomos de hidrogeno y uno de oxígeno y que constituye el componente más abundante de la superficie terrestre y el mayoritario de todos los organismos vivos.

Una definición que en parte ofrece un imaginario muy limitado de este ser vivo lleno de otros seres vivos y sustancias solidas, liquidas e incluso gaseosas en su estado natural, que huele a vida siendo visible a los ojos, con una relación muy cercana al entorno que la rodea, muchas veces camuflada por reflejos lo que la convierte en el espejo de su ambiente. Un espejo que habla de la escasez de ese agua en su estado «puro», la que podría ser considerada saludable para toda forma de vida.

Una escasez fomentada por el ser humano que desde sus orígenes ha necesitado de esta sustancia para vivir, y a través del desarrollo se ha doblegado y dominado cuerpos de agua, especialmente ríos, por medio de presas, canales, dragados, redistribución del caudal para usos productivos, acequias, tuberías, desagües, grifos y un largo etc.

Sin embargo, estar en el origen del río Amazonas a pesar de tener esas intenciones se siente un acto de inmensidad y fluidez incontrolable. Ver salir el agua de la montaña de una forma tan vive pero a la vez con tanta frescura e incluso sutileza al salir a la superficie, muestra el potencial de lo que se viene atravesando las montañas Andinas y la inmensa selva Amazónica para llegar a encontrarse con el océano Atlántico.

Todo lo que pasa por su camino queda impregnado en su esencia matérica y en su memoria que es, ha sido y será al mismo tiempo, desde lo microscópico a lo macro cósmico.

El día del encuentro con este lugar surgieron muchas preguntas ¿qué significa «origen»? ¿por qué «acotar» la inmensidad del río a su superficialidad visible? la inmensidad invisible parte del ciclo natural del agua crea no sólo vida sino un sistema temporal basado en la luna, su poder en conexión con las mareas y la fluctuación de la extensión del territorio terrestre conectando además con cada cuerpo de agua presente en este planeta, su influencia va más allá de lo visible.

Volviendo a las placas grabadas me gustaría subrayar una de las frases que encontré en este lugar: «Estivemos aqui para ver de perlo o poder criador de Deus que nos ensina a ter paciencia e a administrar o templo. Assim sao os grandes feitos começan pequenos como este rio que indiscutivelmente é o maior do mundo. A todas as expediçoes que por aqui passarem, nosso apelo, vamos proteger o maior manancial do planeta, para nossos descendientes. Arequipa, 16 de maio de 2005.» (“Estuvimos aquí para ver el poder creativo de Dios que nos enseña a ser pacientes y a administrar el templo. Así comienzan las grandes hazañas, pequeñas como este río, que es indiscutiblemente el más grande del mundo. A todas las expediciones que pasan por aquí, nuestro llamado, protejamos la fuente más grande del planeta, para nuestros descendientes. Arequipa, 16 de mayo de 2005 «. Una reflexión que a pesar de su llamado al cuidado no deja de ser problemática por sus connotaciones religiosas, ya que es bien sabido el pasado (y presente) colonial en el extenso territorio Amazónico.

Habiendo compartido algunas pinceladas de esta reflexión muestro con ello intenciones que llevo conmigo, es así que para mí, el diálogo con el río ha de ser expandido abordandolo desde las relaciones, fomentando otras preguntas, desde encuentros diversos, desde formas pluriversas* de ser y estar con el territorio generen otras formas de relacionarnos con el río desde sus muchas definiciones.

Es así que comencé este viaje invitando a otros artistas por medio de una llamada abierta en Perú. Un proceso de ritualidad compartida donde se unió la artista Peruana Alejandra Ortiz de Zeballos y el artista Mexicano Christopher Aquino, ambos muy vinculados a procesos íntimos que exploran dinámicas de encuentro y diálogo para con el paisaje y en concreto, el río.

Desde la técnica del frottage, grabación sonora y audiovisual, dibujo, textil, acuarela u otras formas más performativas de interactuar con el lugar hicimos que este encuentro se llenara de simbolismo. A su vez, pensando «ser más río», a modo ritual performático decidí beber agua de este lugar tan importante, cambiando el agua de mi cuerpo para ser más «Amazonas», este acto me llevo a sentir un equilibrio en la relación desde el comienzo, formas relaciones más allá del cuerpo, más allá de la materialidad y el simbolismo. A su vez, pensando en el acompañamiento y el cuidado, tomé prestado un poco de agua de este origen en un tarro de cristal, el cual me acompañará durante toda la travesía para ser devuelto a su inmensidad fluida en la desembocadura del río, el delta de Amazonas donde el río se convierte en océano.

El momento más importante fue un ritual colectivo improvisado, creado en respuesta hacia el lugar. Durante estos momentos, palabras, gestos, ofrendas se entretejieron desde el momento presente con otros tiempos, desde lo multisensorial y energético. Unos momentos de aprendizaje que añadió más preguntas para el camino por el río, para reflexionar en el tiempo flotante que ofrece el resto del recorrido enmarcado por este cuerpo de agua «naciente» que pasa y atraviesa nuestros cuerpos. Algo que podría considerarse incluso místico, es la aparición de una gran nevada minutos después de la realización de este ritual, una respuesta natural que nos sorprendió a 5.200m de altura.

En la imagen de derecha a izquierda: Alejandra Ortiz de Zeballos, Christopher Aquino y Seila Fernández Arconada
Momentos después de la intervención de una tormenta de nieve en la expedición

*«Hablar del pluriverso significa: revelar un espacio de pensamiento y de práctica en el que el dominio de una modernidad única haya quedado suspendido a nivel epistémico y ontológico; donde esta modernidad haya sido provincializada, es decir, desplazada del centro de la imaginación histórica y epistémica; y donde el análisis de proyectos descoloniales y pluriversales concretos pueda hacerse honestamente desde una perspectiva des-esencializada». (Arturo Escobar 2012)

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